lunes, 2 de noviembre de 2009

DESPEDIDA


Es posible que la tierra te cubra,
que la cal dilatada te aleje, es probable
que la fotografía palidezca de frío,
mas no será relegado, el silencio
que tras la vuelta al paraíso,
te devuelva a su ser.
A la luz del otoño dormido en tu nácar
le seguirá otra llama que viene del relámpago,
y la piedra imantada se tornará mármol refulgente.
Nadie muere si otro no quiere,
tu ausencia sólo es vagabundear, por el corazón
de los que te aman.

2 comentarios:

Taty Cascada dijo...

"Nadie muere si otro no quiere", que bellas palabras, y que ciertas son, la partida se hace notoria, el día que alejamos a esos seres especiales de nuestra memoria.
Un abrazo para ti.

Tatiana

María Jiménez V. dijo...

Que razón tienes mi estimado amigo.
Mientras alimentemos y mantengamos vivos los recuerdos, la muerte no existe...