jueves, 12 de noviembre de 2009

EN TÍ


Un invierno que delira
y al que recibo enojado,
junto a la sementera
avivo un buen rescoldo.
Ya se fueron las golondrinas,
y el olivo fascinado
vomita con desmesura.
No existe la tarde,
todo el tiempo es despedida,
la nieve cubre de blanco el arrayán,
al río le han salido ojeras de algodón,
la labranza de cristal se ha vestido,
todo está empapado de tiritones,
¡quien pudiera retener la paja en el sombrero!
Norte que al cerezo magnificas,
mareada la veleta indecisa,
desata el mar su cólera sudada,
por ventanales fabrico a mi amada...
pero en tí, sigue estando la primavera.

2 comentarios:

María Jiménez V. dijo...

El invierno tiene ese mágico efecto nostálgico en muchos de nosotros...
Hermosa composición
Un fuerte abrazo para ti Luis

Taty Cascada dijo...

Luis:
Compartimos el enfado por los deslindes del invierno, por las manos heladas,por el vaho de hielo. Es una pequeña tortura que nos vuelve nostálgicos, introspectivos, meláncolicos.

Muy bello poema, la última frase, maravillosa..." pero en tí, sigue estando la primavera"...eso es amor.
Un abrazo para ti.