miércoles, 25 de noviembre de 2009

TREINTA DE NOVIEMBRE, a mi padre


Todos los nidos ocupados,
y un pájaro
afín al insomnio,
revoletea confuso
con un miedo de infante confuso,
perdido en casi noventa escarceos,
todos de misterio,
un día de San Andrés.

2 comentarios:

María Jiménez V. dijo...

Sublimes palabras componen este verso...
Saludos.
Un abrazo

Luis Sánchez García dijo...

Gracias María, sin tí apenas soy nada.

Un abrazo desde tu Ataraxía sevillana.

Luis.