lunes, 1 de junio de 2009

FALTRIQUERA


Tenía el níveo de los días futuros,
pensó que nada valdría la pena, afirmando
disciplinadamente que todo tiempo es imperfecto,
y así surcando la fría hoja conculcada al vencido, cerró
de un golpe crucial toda verdad flagrante,
y se marcho tranquila, mi abuela después de la centuria,
... mañana me muero, palabra de vieja.