
Como un bloque de hielo,
perdido, a la deriva,
deshabitado y frío,
se deshace tu vida.
Cómo llegar a tu luna,
alta, en la noche sin estrella,
entrar en tu secreto,
para enterarme de todo.
Si de mi dependiera,
te cortaría, lo que te sujeta,
eres más necesaria en el aire,
no estas aquí, aunque te vea.
Una brizna, sutil como el amor,
perfuma, tu ausente rayo que embelesa,
los días, pasan sin ser nada,
ligera subiste, descendida no te encuentro.
Mi madre, en el cuarto oscuro,
de miedo, estaba temblando,
y aunque del cuarto salió,
allí, se quedó encerrada.
La luz y una canción,
te dejo en estos versos,
estos versos, que he escrito,
a oscuras, y en silencio.