domingo, 4 de julio de 2010

VENGO


Vengo de abrazar la luna, noche cerrada
que pertrechada se sacude la tierra lavada
y entregada,
todas las descargas con un velo brillante.
Vengo de estar con los hombres, con su dolor
primigenio y su pelea inmisericorde,
de la razón que bulle sin aspavientos, de la carne
abyecta que no rinde pleitesía, del niño
que mira y se mantiene quieto
en un rincón de la vida.
Vengo sin tiempo y sin certezas,
sin soldados, guardianes del destino
rumbo al cálido país de la sangre,
vengo de estar con otro temblor, con otro tacto
carente de nombre,
con una cornada repleta de pájaros ofuscados.
Vengo y quiero quedarme, mientras
mi madre duerme su cisne,
y no me pida otra magdalena.

10 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Y yo vengo a deleitarme, una vez más con tus escritos.
Un abrazo poeta.

Luis Sánchez García dijo...

Taty, que alegría verte aparecer por este rincón de madreselvas y estorninos.
Gracias amiga porque te siento como un regalo de los escuadrones de Elfos.

Un cariñoso abrazo.

Luis.

Elena dijo...

Un placer recalar en este sitio tras leer tanto texto ilógico y vanidoso.

Un beso Luis.

Luis Sánchez García dijo...

Gracias Elena. Aquí el tiempo no es un escrito de tiza, por el que pasan a traición el trapo de eruditos.

Un beso largo de encuentros.

Luis.

Lola dijo...

De nuevo esas ventanas abiertas...!!!, de nuevo la luz penetró y el aire fresco entró a la ATARAXIA.

Un gustazo volver a encontrarte, Luis.

Luismi dijo...

Querido Luis: mi más sincera enhorabuena por el premio que te ha sido concedido.

Visita mi blog.

Un abrazo

Luis Sánchez García dijo...

Lola: Relámpago encendido entre la tormenta.

Gracias, amiga.

Besos, Luis.

Luis Sánchez García dijo...

Gracias Luismi.
Surcamos el misterio antiguo.

Un abrazo, Luis.

Paloma Corrales dijo...

¿Por qué siempre me quedo boquiabierta cuando te leo? ¿será por qué me llegas?

Un maravilla, Luis.

Besos, muchos.

Luis Sánchez García dijo...

Paloma: Traerte, sí, a esta Ataraxía,
que ya no sé si es la mía,
mas siempre, sobre derrotas y sangre,
reconstruida únicamente para la vida.

Eso quiero yo para tí, mientras te abrazo siempre.

Luis.