martes, 8 de diciembre de 2009

APENAS


Tu milagroso solsticio me conmueve,
y golpea mi esperanza, como granizo
deambulo un poco raro, como en un hechizo
sin el agua que me sacia cuando llueve.


Los signos que pones en el camino,
son migajas para un corazón, aterido
de ausencia que será larga, convencido
de la locura que me alcanza, me examino.


Eximia flor que pasa inadvertida,
dame pues tu razón inconcebida,
sabes de la hora que jamás se altera,


por una sola vida no vivida,
truncada de radiante primavera,
por una voz lejana que desespera,
de final tempranamente vestida.



8 comentarios:

Elena dijo...

Es un gusto leer tus poemas. No sé, encuentro calma y belleza, buena combinación.

Un beso.

Taty Cascada dijo...

Amigo mío, si beber una copa de vino me relaja los nervios, tus palabras son dos copas, que me embriagan los sentidos.
Un beso y mis cariños para ti.

Lola dijo...

Sentimiento..., mucho sentimiento, mucha sensibilidad, mucha delicadeza pones en tus poemas, Luis.

Precioso!!!.


Un abrazo.

Luis Sánchez García dijo...

Gracias Elena, tus palabras me llenan de gozo y alegría.

Todo lo bello lleva implícito la calma, como una antigua lluvia interior que substanciara el vivir del mirar, el ver viviendo.

Un abrazo, Luis.

Luis Sánchez García dijo...

Muy agradecido por tus palabras Taty.

Pierdo el corazón y la cabeza por intentar prestarle una voz a cuanto existe.

Un abrazo para ti, otro para Neruda.

Luis.

Luis Sánchez García dijo...

Mi agradecimiento por tus palabras Lola.

Procuro no morir en el intento, y a duras penas salgo indemne.

Gracias de corazón, un Abrazo.

Luis.

María dijo...

Un placer volver a la Ataraxía y poder disfrutar estos bellos poemas.Besos

Ataraxía dijo...

Gracias María por tus palabras.
Esta es tu casa, donde todas las mañanas olvido lo que debo decirle al corazón,
lo que más quiero de mí es lo que más temo:
Nunca poder salvarme de mi mismo.

Un abrazo.

Luis.