sábado, 6 de febrero de 2010

A MI MADRE


, eres mi todo rosa temprana
mi arena, mi barro o arcilla
me moldeaste con tanto amor,
que temo se rompa la magia de tus manos,


cuánta amargura callada, cuántas
lágrimas derramadas sin ser vistas,
me diste la vida, madre
y no te debo nada,


te acuerdas, madre
cuando cargabas con mis años enfermos
y nunca estabas cansada,


una acera empinada,
alquitrán rebelándose a la canícula,
tus pies los quiero ahora.


TUS OJOS NEGROS, grandes, inocuos
de gacela en alerta, nunca sorprendida,
vendiste tus manos al dolor
para apaciguar al mío,


sembradora de paz y armonía
hiciste de la tormenta melodía,
de mis noches oscuras...
luz y camino de sueños hermosos,


siempre te encontré en lo inmutable,
en la transparencia,
en la penumbra de mis desolados días,


me subiste a tus alas
mariposa centelleante y celeste,
¡ que necesarios tus besos!

11 comentarios:

Elena dijo...

Por Dios Luís, que he sentido un escalofrío recorrerme la médula espinal.
Qué hermosura para tu madre, me gustaría saber regalar a la mía con esas palabras tan bellas.

Besos apretaos.

Lola dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lola dijo...

Eso es una madre, amigo Luis..., la que dá la vida, la que ayuda, la que acoge, la que perdona, la que guía, la que abraza, la que sufre, la que llora, la que ríe..., la que siempre está para lo bueno y para lo malo..., una madre es entrega, es AMOR.

Unas letras preciosas.

Un beso para tú madre. Otro para tí, Luis.

Luis Sánchez García dijo...

Elena, este poema lo hago extensivo a todas las madres, considerálo por tanto como un regalo a tu madre tambien, y al arte de un silencio mudo,
donde toda madre camina hacia la gloria,
y la gloria camina hacia todas las madres.

Un abrazo y gracias.

Luis.

Luis Sánchez García dijo...

Lola:
Me fui a los tajos de la muerte para llegarte abatido y escarmentado,
en un suplicio por tí liberado,
ya de llanto, por tu llanto enjuto
ya de rabia, por tu llamar de bálsamo,
ya de ira, por tu sonrisa inmarcesible.

Todo esto hacemos mis hermanos y yo por mi madre, cada día intentando que nos muestre su particular mundo, y con el deseo ferviente de que sea mejor que este.

Un abrazo para ti y los tuyos.

Luis.

Taty Cascada dijo...

Luis:
De regreso por éste mundo bloguero, por supuesto tenía que visitarte, y mira que belleza de palabras para tu madre.
Ser madre amigo mío es un apostolado de sacrificio y contadas alegrías, por eso tener a nuestra viejita a nuestro lado, es un pequeño milagro.
Un beso para ti.

Luis Sánchez García dijo...

Me alegro mucho de tu regreso Taty, creo firmemente que el ser madre, la capacidad de dar la vida, es el mayor milagro conocido,la generosidad de una madre es la que mantiene al ser unido a su ser.

Besos y feliz regreso.

Luis.

María Jiménez V. dijo...

Tus palabras se engalanan de dulzura y ternura, derramas todo el sentimientos en cada una de tus letras.
Sublime poema a ese ser tan maravilloso.
¡Me encanto!
Besos y abrazos

Luis Sánchez García dijo...

Gracias María por tus palabras.
Este canto ejecutado de la forma menos ortodoxa, quiero que sea fecundo a los ojos, de todas las madres, que no entienden de medida ni endecasílabos, pero que nos ayudan ha encontrar la luz en nuestros días de claridad vencida.

Un beso.

Luis.

Juan Antonio Torron Castro dijo...

Me encanta tu blog, tus escritos son magníficos y con mucho sentimiento, acompañado de imágenes muy bonitas. Gracias por tu trabajo.

Un saludo desde Barcelona.-

Luis Sánchez García dijo...

Juan Antonio, muchas gracias por tus palabras y por hacerte seguidor de esta Ataraxía, desde hoy tuya también, me alegro el que te gusten mis poemas, ten en cuenta que en ellos palpita mi resignación.

Un abrazo desde el Guadalquivir.

Luis.