Vengo de abrazar la luna, noche cerrada
que pertrechada se sacude la tierra lavada
y entregada,
todas las descargas con un velo brillante.
Vengo de estar con los hombres, con su dolor
primigenio y su pelea inmisericorde,
de la razón que bulle sin aspavientos, de la carne
abyecta que no rinde pleitesía, del niño
que mira y se mantiene quieto
en un rincón de la vida.
Vengo sin tiempo y sin certezas,
sin soldados, guardianes del destino
rumbo al cálido país de la sangre,
vengo de estar con otro temblor, con otro tacto
carente de nombre,
con una cornada repleta de pájaros ofuscados.
Vengo y quiero quedarme, mientras
mi madre duerme su cisne,
y no me pida otra magdalena.
10 comentarios:
Y yo vengo a deleitarme, una vez más con tus escritos.
Un abrazo poeta.
Taty, que alegría verte aparecer por este rincón de madreselvas y estorninos.
Gracias amiga porque te siento como un regalo de los escuadrones de Elfos.
Un cariñoso abrazo.
Luis.
Un placer recalar en este sitio tras leer tanto texto ilógico y vanidoso.
Un beso Luis.
Gracias Elena. Aquí el tiempo no es un escrito de tiza, por el que pasan a traición el trapo de eruditos.
Un beso largo de encuentros.
Luis.
De nuevo esas ventanas abiertas...!!!, de nuevo la luz penetró y el aire fresco entró a la ATARAXIA.
Un gustazo volver a encontrarte, Luis.
Querido Luis: mi más sincera enhorabuena por el premio que te ha sido concedido.
Visita mi blog.
Un abrazo
Lola: Relámpago encendido entre la tormenta.
Gracias, amiga.
Besos, Luis.
Gracias Luismi.
Surcamos el misterio antiguo.
Un abrazo, Luis.
¿Por qué siempre me quedo boquiabierta cuando te leo? ¿será por qué me llegas?
Un maravilla, Luis.
Besos, muchos.
Paloma: Traerte, sí, a esta Ataraxía,
que ya no sé si es la mía,
mas siempre, sobre derrotas y sangre,
reconstruida únicamente para la vida.
Eso quiero yo para tí, mientras te abrazo siempre.
Luis.
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